HISTORIA Y VALORES

Si un niño aprende con alegría, su emoción quedará grabada en su interior, junto al aprendizaje. Entonces, su voz interior le dirá: «Te hace bien, sigue por allí»! 😊🙂

¿Qué es el Teatro de la felicidad?

El Teatro de la felicidad es un taller donde se aprende el arte teatral de una forma sana que respeta en todo momento el individuo. También, son encuentros puntuales de teatro y cuentos. 

Pero no solo es eso. ¡Es mucho más! 

Es un proyecto que nace del corazón, con la intención de que sea algo diferente a todo lo que has visto hasta ahora.

Educar a la felicidad no solo es posible, sino que es algo imprescindible. A día de hoy, por fin, la sociedad empieza a reconocer el enorme valor de hacerlo.La novedad de esta actividad está en: 

introducir la educación a la felicidad, desarrollada en Dinamarca, en lugares donde no hay.

Unir la educación a la felicidad con el teatro: una disciplina que se ha demostrado científicamente que tiene efectos beneficiosos para la salud.

¿Cómo ha empezado todo?

En el 2010, después de graduarme como actriz, comencé a dar clases de teatro a menores. Mientras tanto, empecé, también, a adentrarme en el mundo de la pedagogía alternativa.

A lo largo de los años, he llegado a la conclusión de que el teatro, para mí, por sí solo no es suficiente.

Estaba harta de un tipo teatro que está enfocado en competir para tener el rol de protagonista. 

Me daba mucha lástima ver profesionales que trabajan con niños gritando y metiéndoles miedo.

Con el sueño de que los niños y niñas sean felices, también a través de la herramienta teatral, participé a la convocatoria Torno Subito y gané.

Me fui en un lugar del sur de España y allí desarrollé mi proyecto.

Me emocionaba cuando llegaba a clase y los niños y niñas corrían a abrazarme.

¿Por qué he creado este proyecto?

Es el fruto del sueño de generar un cambio, de ¡dejar una huella positiva en la infancia de hoy!
Vamos por paso…

¿Alguna vez has deseado que los niños pudieran experimentar una vida diferente? ¿Has anhelado que su rutina no se limitara a estar sentado en la escuela, memorizando nociones para después hacer deberes, ver la televisión y jugar a los videojuegos?

Si estás leyendo esto, ¡estoy segura de que sí!

Los niños (y en realidad todas las personas) necesitan mucho más. Es esencial que practiquen disciplinas artísticas, como el teatro, que les permiten expresarse de manera activa e integral: utilizando su cuerpo, voz e imaginación. Sin embargo, en muchos cursos de actuación, hay una presión constante, como durante un examen escolar, donde hay que hacerlo todo perfecto y ser el mejor. Este “aire pesado” no permite el bienestar emocional de los niños.

Esta inquietud interior me llevó a la creación de un proyecto que respetara mis valores y las necesidades de los niños. No se trata del típico curso de actuación, sino de algo más profundo.

Por un lado, quería ayudar a los niños a ser más felices y, por otro, transmitirles mi experiencia teatral.

¡Cuando la necesidad profundad se une a la preparación profesional, ¡todo es posible!

Incluso sin conocer la convocatoria Torno Subito, mi necesidad era tan fuerte que decidí llevar a cabo mi idea, sin importar los obstáculos. Luego, un día, descubrí esta oportunidad y la aproveché con entusiasmo.

Así es como acabé en un colegio público de España para poner en práctica mi visión con niños y niñas de infantil y primaria.

Por supuesto, tuve que adaptar el taller según la edad, pero afortunadamente, me di cuenta de que funcionaba para todos. Porque, ¿quién no necesita reír, jugar, expresarse con el cuerpo y la voz, relacionarse, imaginar, contar, interpretar y escuchar historias, bailar y ser feliz?
Todo esto y mucho más se lleva a cabo en mis talleres de Teatro de la felicidad.

¿Sientes que aportaría algo bueno a los niños?